La vida o eso que pasa calladamente

Raymond Carver. Cuentos

Todos los cuentos: 6 (Compendium): Amazon.es: Carver, Raymond, Zulaika  Goicoechea, Jesús: Libros

Acabo de leer «¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor?», de Raymond Carver y, a medida que iba leyendo un cuento tras otro, me asaltaba la idea de que el realismo sucio que ahí chapotea no es sino la vida de personas corrientes en situaciones normales. La vida, calladamente, es lo que pasa en ese conjunto de relatos.
El texto no remite a sí mismo, ni a una textualidad erudita propio de la Deconstrucción, sino que omite toda textualidad para dejar hablar a la vida de personas (no me gusta la concepción de antihéroes) excepcionalmente triviales. Sus vidas son anecdóticas; aquello que les sucede, podría pasrnos a cualquiera de nosotros, pero más allá de que el lector pueda reconocerse en ellas, es la vida la que habla, con sus nimiedades y aporías cotidianas, con sus desgracias y pequeñas alegrías, con, en fin, su normalidad. No hay que olvidar que «normal» viene de «nomos», que no deja de significar otra cosa que «costumbre», y es que eso es justamente lo que Carver pone sobre el tapete: lo que sucede cualquier día en cualquier sitio.
Esto hace que la libertad del lector sea total. Carver no interpreta, no moraliza, no categoriza, sino que simplemente describe situaciones, y es el lector el que interpreta, valora, etc. Todo muy alejado de la máxima derridiana según la cual, como decíamos antes, un texto remite a otro y este a otro más, haciendo de la textualidad un marco presente incluso cuando se pretende hablar de ella misma. Todo bastante más elucubrado que ese realismo sucio que se inmiscuye en este conjunto de relatos.
Lo que pasa es que el escritor derridiano ya está atrapado en su propia textualidad, mientras que en Carver es la vida la que sucede, calladamente. Parecería que el título del libro es una máxima que Carver impone a la vida: «cállate, porque sólo así puedo hacerte hablar»